Juan Archibaldo Lanús afirmó que la intervención de Donald Trump en Venezuela no tiene como objetivo el petróleo, "sino que el dólar siga siendo la moneda mundial”. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el exembajador argentino señaló que Estados Unidos procura recuperar "reinstalar el protagonismo del Estado americano como gran potencia".
Juan Archibaldo Lanús es un destacado diplomático, abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires. Es escritor, con una extensa carrera en el servicio exterior. Se desempeñó como embajador en Francia y ante organismos internacionales. Es autor de obras fundamentales sobre política exterior argentina, como De Chapultepec al Big Stick y Aquel apogeo, analizando la historia y el destino del país desde una perspectiva universal y patriótica. Entre sus distinciones se encuentran la Legión de Honor y la Orden Nacional del Mérito de Francia, así como la Gran Cruz de la Orden del Ejército Argentino.
¿Cuánto cambió el mundo tras la caída del Muro de Berlín, la ilusión de la globalización y esta especie de re-regionalización? Me gustaría su opinión general sobre lo que pasó en Venezuela, o está pasando en Venezuela, en el contexto de lo que está pasando en el mundo.
En realidad, la Guerra Fría no fue lo más importante de lo que sucedió. Se habló mucho del fin de la historia y que ganó la derecha liberal. En realidad no fue eso. Fue una especie de explosión de nuevos problemas raciales, culturales, de todo tipo. Así que no hubo un fin de la historia. El gran cambio estratégico del sistema global ocurre después de las Torres Gemelas, cuando Estados Unidos cambia su visión estratégica del mundo y pasa de los principios establecidos en general de la Carta de las Naciones Unidas a la guerra preventiva, es decir, que se podía hacer una guerra antes de que ocurrieran las cosas, y descubre todo el tema del terrorismo. Es ahí donde hay un verdadero cambio de la política mundial, sin que nadie se dé cuenta mucho, porque es una cuestión interna de los Estados Unidos. Estados Unidos nunca había sido invadido, no tenía que venir alguien a atacarlo, podía atacar antes, y así descubren terrorismos, esto, cualquier cosa, porque todo se descubre antes.
¿Lo que usted dice es que son excusas para una guerra preventiva?
Exactamente. Vayamos a lo de ahora. Yo creo que la no intervención es el punto focal clave de la cultura de convivencia de los países de América Latina, única en el mundo. Asia se movió siempre con los imperios, Europa con el colonialismo y el poder, Estados Unidos con los imperios. El único lugar que logra un corpus de convivencia nuevo en el mundo de las relaciones internacionales es América Latina.
¿Cuánto tuvo que ver ahí el Barón de Río Branco en Brasil?
El Barón de Río Branco, Julio Argentino Roca, el desarme con Chile, y luego Carlos Saavedra Lamas. La Argentina es el gran artífice de uno de los puntos claves que habían aceptado los países de América Latina, pero no Estados Unidos, que seguía aplicando la política del garrote, la del viejo big stick. Y lo convence a Cordell Hull de que hay que cambiar esta política y finalmente en Montevideo se cambia fundamentalmente la política de Estados Unidos. ¿En qué consiste? Primero, la prohibición de intervención de un país sobre el otro. Segundo, la igualdad de los Estados en América Latina. Tercero, que todo país es libre para organizarse políticamente. Después se agrega el principio de que la paz es un interés común.
Y San Martín también, uno podría decir, porque finalmente fue libertador y no conquistador, y se retiró, no va y vuelve a los países. Hay toda una tradición, no imperial.
Sí. Nosotros, desde el comienzo, tenemos que luchar contra fuerzas extrañas contrarias a nosotros. Por ejemplo, todo el interior que estaba en contra del asunto. Después los españoles del norte que venían, y tuvimos a Manuel Belgrano, José de San Martín, Martín Miguel de Güemes, todos. Y afuera, cuando termina Napoleón (Bonaparte) y vuelve Fernando VII, el Congreso de Viena establece que las repúblicas son subversivas. Por eso se tarda en lograr una definición política en la Argentina, porque se considera que hay que destruirlas. Entonces todo nuestro desarrollo nacional está basado en un principio, para mí clave, que es el de la soberanía.
¿Y en este caso, el ataque de Trump?
Es un ataque casualmente a ese principio clave, que no lo tienen todos los países. En África no existe eso, en Asia tampoco. Eso fue muy fuerte en toda América.
Pero en Norteamérica tampoco, porque Estados Unidos invadió México haciéndose un paseo.
Exactamente. Este principio fue violado legalmente, jurídicamente, como quiera decir, en la acción de los Estados Unidos. Ahora podemos hablar de la política de Trump, y lo escucho con atención. Claro, porque lo demás ya sabemos que es ilegal. ¿Qué se va a hacer? Bueno, qué sé yo, actuar la Corte, no la Corte, esto, nos volvemos locos de abogados.
¿Usted cree que termine inclusive con un indulto de este hombre?
No sé cómo va a terminar. Además, todo esto es un arreglo. Es evidente. No se puede venir a sacar a un señor porque era el jefe de la droga y dejar a todos los demás.
Y además amenaza que, si no era el caso, vuelven a repetirlo. Entonces, si estos no son de la droga, destruyen el argumento de que el anterior era por la droga.
Ahora bien, ¿qué es lo que cambia acá? Es mucho más importante que sacar a Maduro. Yo creo que los Estados Unidos han hecho un cambio fundamental que ha destruido definitivamente el orden político basado en la posguerra. Digo definitivamente, porque provisoriamente es muy contestable muchas cosas que pasaron. ¿Por qué? ¿Qué es lo que quiere recuperar? ¿Qué es lo que busca la estrategia de Trump? Busca recuperar el protagonismo de las grandes potencias, Estados Unidos frente al resto del mundo.
¿Qué quiere decir recuperar el protagonismo estratégico de las grandes potencias sobre su propio sistema político y de gobierno, que se había mantenido en Rusia y en China? Y Estados Unidos, por una serie de fenómenos que sí se pueden detectar, fue perdiendo. Uno de ellos es la desindustrialización, muy importante. Otro es la pérdida del valor y de la confianza en la moneda, muy importante. Podríamos hablar después de eso.
Y finalmente, que el sistema multilateral, basado en la seguridad colectiva, en varias oportunidades fue muy criticado en Estados Unidos. En la época de (George W.) Bush, lo sabemos muy bien, cuando hicieron todas las operaciones que hicieron en Kosovo, en Haití, en Yugoslavia, en todos lados, fueron todas ilegales, sin consulta. Las Naciones Unidas son el gran perdedor. Entre los cínicos, entre los oportunistas y aquellos que no saben qué hacer, estamos ahí.
¿Qué pasaría con un secretario general de las Naciones Unidas argentino?
Un argentino que no ha dicho nada, aparentemente.
Hasta ahora su problema es nuclear. Parece que Venezuela no tiene armas nucleares.
Ojo que el secretario de Naciones Unidas es un órgano político, no es secretario del Consejo de Seguridad, es un órgano político.
¿Y síntoma de qué es esto que usted dice?
Este es el gran cambio de la política. En este gran cambio se buscan varias cosas. Una es reindustrializar el país, lo que se llama Make America Great Again, America First, todo eso. Ataca completamente todo el sistema multilateral, busca reforzar toda la fuerza del sector privado americano. El proceso de globalización, si bien lo había desarrollado, había desarrollado en gran parte afuera.
Porque se fabricaba en Vietnam, por ejemplo, y los autos eléctricos en China.
Vienen de todos lados, pero lo cierto es que el 75% del producto bruto americano son servicios, y menos del 19% es industrial, y menos del 1,2% agrícola. Entonces, evidentemente, ese gran Estados Unidos de la posguerra, que tenía el 25% del producto bruto, no existió más. Eso es una cosa muy importante que determinó un cambio completo de la política, que no viene de ahora, se va haciendo de a poco.
¿Trump es una consecuencia y no una causa?
Exactamente. Porque, por ejemplo, (Bill) Clinton dijo: "Multilateral si es posible, unilateral si es necesario".
No es un tema de republicanos o demócratas, es una política de Estado.
Es una cuestión profunda de Estado. Entonces, aquí lo que están buscando es reinstalar el protagonismo del Estado americano como gran potencia dentro de un orden post-estratégico.
¿Y el dólar?
Después de la guerra se hace en el acuerdo Bretton Woods. Hay varios planes, pero en realidad, el que impone la fuerza en el sistema fue Estados Unidos al establecer el patrón de cambio oro. Es decir, se cambiaba a cinco dólares la onza troy. Entonces, entre bancos centrales se cambiaba y eso mantuvo la arquitectura de las reservas. En lugar de ser en oro, eran en dólares. Hasta el 71, un mes o dos meses antes de que ocurriera eso, empezó a haber déficits importantes de comercio, y los países europeos, que estaban acumulando dólares por la guerra de Vietnam y por las inversiones enormes que se hacían afuera, empezaron a dudar. En un momento, el 15 de agosto del 71, (Richard) Nixon.
¿Qué hace Estados Unidos? Dice que hay que mantener esto porque ahora no hay convertibilidad, y hacen un acuerdo. Uno es el de (Henry) Kissinger con el Reino de Arabia Saudita, en donde hace un acuerdo por 50 años que establece que todo el petróleo que se va a ver del Golfo tiene que hacerse en dólares. Salvó ya la posición del dólar. Y Mao (Zedong) y Nixon, en el 72, hacen un acuerdo para reinstalar a China en el gran paquete de las grandes potencias, sacándole el lugar a la Unión Soviética.
Todo eso más o menos funcionó hasta que empiezan todos estos problemas con las grandes potencias y hay varios países que ya han salido del sistema dólar. ¿Por qué? Porque Rusia acepta cualquier moneda. Le han hecho una serie de sanciones que fueron en contra de Estados Unidos porque al final reaccionó y tiene todo salvado a través de otros mercados. Entonces China salió y cambiaron el sistema SWIFT por el CIPS. Irán también salió.
Todos los que salieron últimamente tuvieron sanciones muy graves: (Muammar) Gaddafi, Saddam Hussein y otros más. ¿Y qué estaba planeando este señor, Nicolás Maduro? Salirse del dólar, adecuarse al acuerdo que acaba de firmar hace dos años China con Arabia Saudita, por el cual Arabia Saudita, habiendo vencido el acuerdo de 50 años, se va ahora al sistema abierto.
¿Hoy en día el dólar representa el 60% de las transacciones y su proyección es que va a terminar siendo el 30%?
Vamos a ver, después hablamos de esto. Entonces, uno de los temas importantes no es la industrialización, es salvar el dólar también, y esto es un hecho muy importante.
¿Podríamos decir que el dólar es un arma más importante que cualquier energía atómica?
Exactamente.
El petróleo era el elemento de transacción.
Y ahora los "guns". Fíjese que en la estrategia de seguridad nacional de hace diez días establece que uno de los puntos centrales es mantener el sistema financiero dominado por Estados Unidos. No dice el dólar, pero es lo mismo. Lo que Trump busca en Venezuela no es el petróleo, sino que el dólar siga siendo la moneda mundial.
Aunque comienza a moderarse, el dólar sigue en niveles cercanos al techo de la banda
Lo que tenemos es que el petróleo en realidad es un significante del dólar y que lo que está defendiendo Estados Unidos es el sistema financiero basado en la dominación de Estados Unidos y el dólar.
Tenemos que estar pensando que estamos hablando de realidades. Es difícil ver cuál es la realidad. Hay otra cosa importante que está sucediendo ahora. Aparte de esta percepción de la caída de Estados Unidos frente a las grandes potencias, que tienen su organización, su set incompletado, Estados Unidos ha cambiado el mapa del mundo. ¿Y qué es lo que ha elegido? América Latina, que fue siempre irrelevante en los últimos años, más o menos, salvo Cuba, no ha habido grandes cosas. Ahora, de golpe se ha transformado en el área número uno prioritaria dentro de la estrategia de política exterior de los Estados Unidos. Número dos, Asia-Pacífico. Y número tres, Europa. Ha dado vuelta al mundo. Toda la estrategia de que después de la guerra era el enfrentamiento Este-Oeste, a través de la OTAN, y ahora lo ha dado vuelta es Este-Oeste en territorio sudamericano. Hemos vuelto al centro de la historia en el sentido no positivo, pero muy importante.
Tenemos que estar muy atentos a lo que va a pasar. El objetivo último de esa reinstalación de los Estados Unidos en el marco global, en las tres potencias, es la competencia con China. ¿Y a dónde dice que se va a dar la competencia con China? En América Latina.
O sea, volvimos a ser el centro. Se dio vuelta el globo terráqueo.
No hablo de si es delincuente el señor Maduro, que no importa si es demócrata o no demócrata. Hay muchos en el mundo. Es ilegal, pero no importa. Estamos hablando de real política, de realpolitik.
Kissinger les había dicho a los militares en la guerra de Malvinas: “Nunca nada importante en la historia de la humanidad pasó en el hemisferio sur”. Y lo que usted está diciendo es que por primera vez algo importante en la historia de la humanidad pasa en el hemisferio sur. Como el papa del fin del mundo, el fin del mundo empieza a ser.
Exactamente. Esto nos pone a nosotros en una responsabilidad muy importante. Desgraciadamente, he visto locales poco informados, que hablan de cualquier cosa. Entonces parecían periodistas de un pequeño diario de barrio.
TV / EM